20 de septiembre de 2007

Phuket...De costa a costa y tiro porque me toca

22Agosto

Nos levantamos no tan mal como nos esperábamos. Y después de despedirnos de Nachete, que decidió retomar su viaje en solitaro, y meditar en una calita paradisíaca k seria de su futuro, nos marchamos dirección al puerto. Que le habremos hecho al chico este para que nos huya. jeje . suerte campeón estamos orgullosos de ti. Anda k si pudiéramos nos quedábamos toda la vida aquí.
Una vez en el puerto y devueltas las motos nos subimos en el barco para Suratani allí nos esperaba un autobús a la ciudad y de ahí un minibús a Phuket. El barco bien la verdad fue rápido y dormiditos. Una vez en el puerto, autobús a la ciudad, bien por ahora, pero el minibús de Suratani a Phuket eso, eso, fue lo peor de todo el viaje a Tailandia, un trayecto de 6h, por una carretera bacheada que no solo no te dejaba dormir, sino que nos hacia sacar los higadillos por la boca, y después de la noche anterior creerme no necesitábamos mucha ayuda. Una parada de 10 min. Comida escasa y no demasiado saludable, cansados, sin saber lo k nos esperaba en Phuket y sabiendo que llegaríamos muy tarde casi de noche. Animo que el viento sopla a favor. No querías aventura pos toma. En esos momentos añoras los viajes halcón donde todo esta preparadito para cuando llegues. Cuuurrroooo veeeen¡¡¡. Cuando llegamos a Phuket estaba todo cerrado pero al final conseguimos unas motos. Nuestra intención era ir a Patong que es la zona de playas. Así k 15 Km. con las motos y el mochilón a la espalda. Joder éramos el follet tortuga. Una vez llegaos a Patong todo se normalizó hoteles restaurantes ambiente. Ya nos sentíamos arropados otra vez. Así k después de conseguir un hotel y una buena ducha cenar y copita. Hay que inspeccionar la ciudad soldados¡¡¡¡
Con la barriguita llena nos adentramos en las calles y allí si, por primera vez en nuestro viaje los reportajes del sexo en Tailandia tenían razón. Era un hervidero de prostitución. Al principio pensamos en darnos la vuelta, pero estábamos allí y hay que verlo todo. Nos adentramos en aquel submundo de perversión. Niñas o aparentaban niñas se ofrecían a diestro y siniestro con una sonrisa a todo el extranjero que pasara. Típicas estampas de ancianos paseando con niñas. Bueno todo un espectáculo digno de borrar de la memoria, Aunque esto nos hace recapacitar la suerte que tenemos en haber nacido en este lado del globo y no perder de vista a esas pobres personas que no tiene otro remedio que claudicar a los servicios del puñetero dinero. Después de esto a casita apenados y alucinados por lo que habíamos visto. Todo hay que decirlo, esto no es Tailandia, 2 calles en una ciudad no iban a definir un país maravilloso.

No hay comentarios: