Salida del aeropuerto de Barcelona a las 16:30, asientos separados, uno delante del otro hasta Londres y después de dos horas de espera en Heathrow cogemos un avión de Kingfisher y pa Delhi. Fue un vuelo muy agradable donde Alex como siempre durmió a pierna suelta sin enterarse del vuelo y Meri sobrevivió a la soledad de su mal compañero de viaje.
Dia 2: 31/07 Delhi
Llegada puntual al aeropuerto de Delhi 10:20am (3:30h menos en España).
El monzón nos da una agradable bienvenida. Desde el avión veíamos a los trabajadores a pie de pista y sin paraguas, como si fuera lo más normal del mundo disfrutar del diluvio, algunos incluso sin zapatos, viva la seguridad laboral!
Pasamos el control del aeropuerto y los arcos de seguridad. Y recogemos el equipaje sin problemas. Allí nos esperaba el transfer del aeropuerto al hotel, un chico con un cartel con el nombre de ALEJANDRO TOLL JIMENEZ, jajaja! Vamos solo nos faltaba un collarín de flores y una orquesta. Bueno, estábamos salvados. Era un indio joven, poca cosa pero con unos ojos verdes preciosos. Nos pone las maletas en un carro y empieza a correr. Nosotros con dificultades para seguirlo detrás de él nos dirigimos al parking. El aeropuerto que es todo nuevo estaba lleno de goteras y el suelo encharcado así que imagínate la situación: un indio con un carrito a todo trapo por los pasillos inundados y Meri y Alex de resbalón en resbalón intentando no perder al puñetero indio que parece que había robado un banco con la prisa que llevaba.
Llegamos al coche, un Suzuki blanco con volante a la derecha (qué daño hicieron los ingleses aquí jajjaja) y tuvimos el primer contacto con el caótico tráfico de la india y la particular kamikaze manera de conducir de los hindús. Aquí todo vale no hay límites ni prohibiciones. Los millones de distintos claxons hacen un concierto ensordecedor en la ciudad. Algo insoportable. Indian style.
Tardamos casi 1h en llegar al hotel. Jajaja bueno hotel… jajaja flipamos!!!! Empezamos a andar por la calle principal del gran bazar. Todo en ruinas, barro o mierda hasta los tobillos, olor putrefacto a sucio, basura, algo muerto y curry. Tras llenarnos de mierda los pies y esquivar con dificultad algunas bicis, tuck tuck y vacas, y sobrevivir a los disparos de los escupitajos, llegamos a través de un callejón totalmente destruido y saltando tuberías a nuestro hotel. Simple y casi limpio, todo un oasis en Delhi.
Pedimos ayuda en el hotel para comprar una sim card de teléfono y billetes de tren. Allí nos presentan a Ricky Martin o así se hacía llamar él. Nos acompaña a comprar una tarjeta de teléfono y después a una agencia de viajes. Allí, y siempre flipando con todo, nos atienden genial. Nos ofrecen un tour de 13 días en coche por Rajastan, por un precio aceptable. Nosotros que somos muy desconfiados nos vamos a la estación de tren a preguntar si tienen billetes, ya que en la agencia nos decían que no quedaban. La estación de tren es espectacular. Una gran masa de gente por todas partes. Nosotros nos teníamos que dirigir a la oficina de turistas para comprar los billetes (tienen una oficina especial para nosotros). Pero por el camino los indios te dicen las mil y una mentiras para que no llegues allí y así venderte ellos el viaje. La oficina está cerrada, la oficina está en obras y sé donde está la otra, vino un tsunami ayer y rompió todo la oficina, está destruida, hay una plaga de bichos y la han cerrado... Bueno pueden inventarse cualquier cosa. Pero si consigues entrar allí está abierta y esperándote. Jajaja vaya chorizos que son. Después de comprobar que realmente no había billete volvimos a la agencia de Ricky y cogimos el coche para esa misma tarde. Delhi era demasiado fuerte para quedarnos el primer día. A las 19:00 empezamos nuestro viaje con un pedazo de coche TATA, un super conductor al que bautizamos con el nombre de Mr. Romero, con un nivel bastante pobre de “hindinglish”, con destino a Bikaner para encontrarnos con Raquel.
Por el camino paramos por la carretera para cenar un poco. Unas cabañas en medio de la carretera, para ellos áreas de servicio. Allí nos comemos un Chapati (el típico pan Indio) y una especie de lentejas por 1€ todo. Paramos a dormir en Narnaul un pueblito de paso. La habitación tiene cama de matrimonio, wc con taza, ducha y no tienes bichos que ya es algo.
Día 3: 01/08 Bikaner
A las 8 de la mañana salimos del hotel. Roshan nos lleva a desayunar a su casa, que le viene de paso, y así se despide de su familia. Su hija Salita nos prepara Chapatis con unas patatas y un sofrito de tomate, un poco picante, por supuesto. Muy bueno. Salita enseña a Meri a hacer Chapatis, pero la verdad es que no se le da muy bien... Si han de tener forma de círculo el de Meri parecía una patata. Justo antes de pasar por casa de Roshan visitamos el Monkey Temple. Nada del otro mundo, un mono enorme, prefabricado, allí en medio de la montaña.
Seguimos en la carretera, hemos pagado un peaje de mentira jajaja! 4 tíos tumbados en hamacas nos han cobrado por pasar por allí y romperles el sueño!! Más adelante hemos pagado la tasa por entrar en Rajastán.
Llegamos a Bikaner a las 17:30. Roshan nos mete en un rickshaw que nos lleva directos al hotel Evergreen donde nos encontramos con Raquel. Habitación básica, 3 camas simples juntas, un agujero negro por wc y una ducha. Nos pegamos una duchita y salimos a “pasear” por la ciudad. Llámalo pasear, sortear vacas, esquivar tuck tuck, ignorar niños, etc… Enseguida se nos acopla un hindú que habla español. Algo quiere. Pasado un rato vemos que no es mal tío, tiene estudios, habla un italiano perfecto, tiene muy buen español y hasta chapurrea el catalán!! Lo encontramos interesante y le seguimos el rollo. Por lo menos nos enseñó la ciudad, que cualquiera consigue leer mapas con tanto callejón. Vimos el mercado y un templo.
Siguiendo la Biblia de la India Raquel escogimó un restaurante al azar. Buena vista la de la ragazza, pues acabamos a las afueras de Bikaner en un lujoso Hotel de 4 o 5 estrellas, el Laxminiwas Palace, cenando en el jardín como unos Marahajas y Maharanis, cerveza incluida, por 5€ por cabeza. Está claro que tuvimos que invitar a Bilal.
Después de cenar, Bilal nos llevó a un almacén de textil de venda al por mayor. Allí Raquel y yo nos recreamos un par de horas ante la mirada aburrida y cansada de Alex. Dos hindús nos hicieron una demostración, más que estudiada, de sus mejores telas. Raquel y yo picamos y después del obligatorio regateo nos fuimos al hotel con 4 colchas. Bilal convenció a los de la tienda para que nos llevaran en Jeep al hotel. Está claro que eran colegas y que se sacó su comisión, pero eso ya lo sabíamos desde el principio. Solo hay que decidir si se quiere entrar o no en el juego. Y ese día nos apeteció jugar.
A las 8 de la mañana iniciamos la marcha hacia Jaisalmer, la ciudad dorada, donde llegamos hacia mediodía. Vamos directos al Hotel Swastika (telita con el nombre) y acto seguido cogemos un rickshaw para subir a fuerte. Paseando por el fuerte visitamos una Haveli, una casa de un antiguo Secretario que hoy nos muestra un miembro de la sexta generación. Le compramos unas postales como ayuda para restaurar la antigua Haveli.
No más de 5 pasos más para adelante nos engancha Bobi en su tienda “Bellissima”, una mujer que defiende las de su género para conseguir la igualdad. Nos dejamos liar porque la mujer es encantadora, no para de reírse y tiene muy buen inglés. Raquel y yo nos hacemos un dibujo de Hena en la mano.
Terminamos de dar la vuelta al fuerte y bajamos hacia el pueblo en busca de un billete de tren. Vamos a una agencia un poco escondida cuando nos cruzamos con Abdul, un chiquillo montado en bicicleta con un amiguete. Abdul le dedica una canción a Alex (video disponible para aquellos que estén interesados) sin pedir ni una sola rupia a cambio, RARO!! Pero cierto.
Nos despedimos de los niños y vamos en busca de otra agencia. Alex ve a una chica sola y con cara de aburrida detrás del cristal de una agencia y decidimos entrar. Aquí conocemos a Chino, una encantadora estudiante de MBa. La pobre lleva todo el día sin comer porque es el día que le dedica a su Dios o yo que sé qué historias. Total, que no era cara de aburrida la que llevaba sino de un poco hecha polvo y muerta de hambre. Alex le ofrece un plátano y después de dudarlo 1 minuto, accede. Nos recompensa con Chai (el típico té Indio). No conseguimos ningún billete de tren porque el software no le funcionaba, pero conseguimos invitarla a cenar con nosotros. Durante la conversación en su agencia de viajes descubrimos que estamos hablando nada más y nada menos que con Miss Jaisalmer!!!! Nos enseña un álbum de fotos de aquél día. Antes de irnos nos regala una pulsera de la amistad a cada uno en agradecimiento por haberle amenizado la hora de trabajo, aburrimiento, pasar hambre, en el curro e invitarla a cenar.
Cogemos un rickshaw y subimos de nuevo al fuerte, porque casualmente, es donde vive ella. Nos hace parar para comprar un poco de leche y nos invita a entrar en su casa. Desde su terraza vemos que vive rodeada por los 7 templos que hay dentro del fuerte, una maravilla. Lástima que no lo pudimos ver de día.
Fuimos a cenar a un restaurante llamado Pink Floyd, casualmente el propietario es hermano de Bobi. Nos sentamos en la terraza, parece increíble pero los sonidos de la conducción Indian style no se oyen por ningún sitio, solo se oye Pink Floyd de fondo. Chino no se quiere cenar por razones religiosas y allí se despide y se marcha. El estómago de Meri acaba de decidir que ya no quiere tolerar más la comida India. La pobre pasa, la que esperemos sea la peor noche en la India, pero a la mañana siguiente todavía tiene fuerzas para meterse en el coche y hacer las 5h hacia Jodhpur.
Dia 5: 03/08 Jodhpur
Llegamos a Jodhpur, la ciudad azul, sobre la 13:30pm. Vamos directos al hotel Shivam donde Meri se queda por su malestar general y Raquel y Alex se van a explorar esta bonita ciudad. El hotel es del tipo estándar: cama doble, cama simple, taza de wáter 600 rupias.
Nosotros dejamos a Meri en la habitación “haciendo muñequitos”, “plantando un huevo”, “enviando un fax” llámalo “X” y nos fuimos la estación de tren a comprar los billetes para Varanasi. Allí fuimos a la ventanilla de extranjeros y nos hicieron rellenar el formulario correspondiente para el tren. Una vez comprado el billete, que fue fácil, nos fuimos a la post office o sea el “correos indio” para ver cuánto valía mandar paquetes a casa. Allí en la ventanilla 4 había un montón de gente sin orden ni control. Raquel intentaba abrirse paso entre tanto tío sin resultados. Así que con la broma de vamos chicos vamos a hacer una cola mientras ellos se organizaban Raquel se colaba y preguntaba todo lo que quería jajajaj¡¡¡¡ somos unos cabroncetes. Después de esto nos negociamos un tuc tuc, que no le hace falta mucha negociación porque el precio lo sabemos y no nos engaña ni el tato, y nos fuimos a ver el fuerte. Jodphur es la ciudad azul. Desde el fuerte que es precioso se ve la ciudad pintada de azul toda una escena. De vuelta del fuerte y jugando con los niños recogimos a Meri y su estómago y los cuatro nos fuimos a cenar aunque Meri quería su estómago no así k cena pa dos. Después de cenar y andando por la calles nos encontramos una tienda que hacían cursos de cocina indi y nos apuntamos. Asi k mañana la clases de cocina hheeyeyey ¡¡¡¡¡ pinta genial¡¡¡¡¡. Bueno “surraytre “ que no sé cómo coño se escribe pero es buenas noches en indio.
Dia 6: 04/08 Jodphur
Hoy el señor Romero no nos tenía que llevar a ningún sitio, pero el hombre echaba de menos a Alex y a las 7 de la mañana lo ha llamado. No nos ha ido mal del todo la llamadita-despertador porque a las 8 empezábamos el curso de cocina India. En teoría el curso era de 8 a 12 pero hemos acabado saliendo de allí a las 15!! Ha estado super entretenido, hemos cocinado Chapatis y como 7 platos más, cuyos nombres no recuerdo. Yo entre plato y plato me tenía que escapar al WC porque todavía no tengo el estómago adiestrado para tanto picante, pero la experiencia ha sido única. La mujer encantadora al igual que su marido y sus dos hijas. Nos enseñó deliciosos platos y apartando moscas conseguimos cocinar alguno de ellos. Después nos fuimos a visitar el fuerte de donde se ve la ciudad azul. Y un montón de cometas volando. A la vuelta pasamos por ca la india cocinera y allí nos invitó a cenar con sus hijas. Con ellos cantamos y jugamos hasta las 23:00. Una experiencia brutal pasar un día con una familia india y ser uno de ellos. Anécdota graciosa: una de las niñas tenía un libro del colegio manchado de amarillo… sabéis qué era no? Claro, CURRY. Jajajaa!!!
Dia 7: 05/08 Udaipur
Salimos de Jodhpur con Mr. Romero a las 8am, dirección Udaipur. Nos vamos con muy buen recuerdo de esta ciudad en bastantes sentidos, buen hotel, ciudad bonita, gente encantadora, comida deliciosa (siempre y cuando aguanta en el estómago). Duración del viaje: estándar, 7h. Pero de camino paramos en Ranakhpur. Nos encontramos a Cisco, vimos monos por 1ª vez. Comimos en Casa Manolo con Cisco, novia y colegas. Conocimos a su driver, vamos… igualito al nuestro! Para empezar, mejor coche, más joven, hablaba español, se los lleva de fiesta, les pone música y va a 110km/h!!!
Llegamos allí sobre las 5 de la tarde. Buscamos hotel y salimos a dar una vuelta. La primera impresión de Udaipur es de una ciudad MUY turística. Las calles menos sucias, muchas tiendecitas y paraditas, más guiris de lo habitual, las vacas más gordas y comida continental. Después de dar un paseo por “limpias” calles, ver el lago y la Isla Jagniwas, y comer una mazorca de maíz tostada, nos fuimos a una terracita a cenar. Nos pegamos un festín, cervezas incluidas, por menos de 4€ por cabeza y Raquel degustó una de las mejores Pizzchapati de su vida. Volvimos al hotel antes de las 23pm para no tener que dormir en la calle, compramos un par más de cervezas y nos las tomamos en una terraza del hotel con vistas al lago y a la Isla. A medianoche nos fuimos a dormir.
Dia 8: 06/08 Pushkar
A las 7 de la mañana la llamada de la naturaleza despertó a Meri, que tuvo que mandar un fax urgente. Una mujer de negocios ya se sabe. Hicimos una visita a la ciudad de Udaipur muy rapida porque Mr Romero nuestro conductor (así lo llamamos para sentirnos más cerca de casa.) venia a recogernos a las 11:30. Visitamos el templo de Jagdish. Y el Palacio de la ciudad.
A las 11:30 salimos de Udaipur y llegamos a Pushkar a las 17:30pm. Vimos el lago con todos sus Ghats y el Templo de Bhrama. Una ciudad muy turistica pero encantadora con un lago rodeado de montañas, sería todo idilico si no es por las cantidades industriales de mierda que adornan las ciudades, gracias a las vacas que se alimentan de ella la ciudad no está peor jajajaj¡¡¡ vaca animal herviboro ajajjaaj¡¡¡¡¡ y una mierda es omniboro y lo hemos comprobado. Allí conocimos dos españoles muy abatidos porque se estaban haciendo Rajastan en bus de linea. Jajaaj a quién se le ocurre, jajaj¡¡¡ les aconsejamos que contrataran un coche.
Dia 9: 07/08 Jaipur
Salimos de Pushkar muy pronto para llegar a Jaipur allí teníamos que quedar con Suny un indio de Couchsurfing que nos alojaba por una noche. Mr. Romero nos dejó en casa de Suny con muchísimos problemas y a regaña dientes como siempre. Una vez allí nos instalamos en un cuarto con no mucha ventilación pero bueno, qué vamos a hacer. En la casa estaba Suny y su mujer, su hermano y dos ingleses de CouchSurfing también. Nos llevó en su coche a ver el fuerte de Amer a las afueras de la ciudad. Muy bonito con elefantes etc… luego nos dejó en el centro pero como estábamos muy cansados nos volvimos a su casa pronto.
Una vez allí decidimos salir a cenar todos juntos. Pero antes nos dio a probar una bebida típica de la India un lassi. Es como un batido de leche y lo hacen de muchas cosas: de banana de fresa, etc… Él nos dio el Bhang Lassi que está hecho de una planta verde que produce unos efectos un poco extraños. Yo la subestimé, me zampé 5 vasitos de chupito. Estaba riquísima sabor a frutos secos y dulce pero dios cuando empezó a hacer efecto fue demoledor. Nos llevaron a comer a un restaurante al lado del aeropuerto, desde donde se veían las pistas. Suny bromeaba todo el rato y nos pensamos que lo del aeropuerto era broma, tan oscuro, aquellas luces podían ser de cualquier carretera. Hasta que mientras comíamos nos pasó un avión a no más de 10m de altura. Pa cagarse, y yo con el colocón de Bhang Lassi casi me cago por las patas abajo. Todo paranoico por el maldito mejunge que me dieron me fui a dormir. Allí muerto de calor sin aire y con moscas alrededor mío se me aparecieron todos los dioses indios griegos y las madres que los parieron a cada uno de ellos. Vaya nochecita vaya mejunge. Si es que algo verde para beber no puede ser bueno coño.
Dia 10: 08/09 Jaipur
Bueno bueno, otro día más en India. Decidimos salir de la casa de Suny. Raquel se iba ya para Delhi y de vuelta a España y Meri y yo no nos la jugábamos otra vez con otra noche de Bhang Lassi. Conseguimos hacer las paces con todos los dioses en nuestra primera experiencia astral y si nos quedábamos otra noche podíamos volver a caer en la tentación. Así que nos fuimos al centro y nos cogimos un hotelito decente para pasar dos días tranquilos. Siesta piscina y relax. Por la tarde quedamos con los valencianos de Pushkar. Nos agradecieron el consejo del coche, su viaje había mejorado muchísimo. Salimos a cenar y a tomar unas cervezas. Por el camino nos encontramos a un indio jovencito que vendía marionetas. Hablaba muy bien español y nos acompañó un buen trozo y nos invitó a ver un show de marionetas y música en su barrio. Así que aceptamos y después nos fuimos al hotel de los valencianos, a la terraza a beber unas birritas y charlar un rato. Con nosotros se juntaron dos chicas holandesas muy majas y decidimos ir todos a ver el show de las marionetas al día siguiente. Nos gustó mucho el hotel de los valencianos así que después de usar nuestras mejores armas de regateo decidimos cambiarnos de hotel al día siguiente. Ya de vuelta a nuestro hotel y andando por las calles desiertas, no encontrábamos ningún tuck tuck así que paré un coche y una pareja de indios jóvenes nos llamaron a un taxi que vino de inmediato. Y nos llevó al hotel. La hospitalidad en india es asombrosa, el chico me llamó a mitad de camino al hotel para ver si estábamos bien y si nos gustaba el taxi. Vamos que te van a parar en Barcelona en medio de la calle y te van a ayudar jajajja y muchísimo menos llamarte luego para ver si estás bien. Los indios cuando no hay negocio por medio y no quieren timarte son encantadores.
Día 11: 09/08 Jaipur
Otro curioso día en la India. Habíamos quedado con las dos holandesas y los dos valencianos en que nos encontraríamos delante del McDonalds a las 10:30am, para ir todos juntos a ver el esperado show de marionetas. Alex y yo llegamos con retraso porque todavía no nos había traído la ropa limpia y todavía teníamos que cambiarnos de hotel. Los valencianos también tuvieron sus problemas y no llegaron a la cita del McDonalds.
En el trayecto de nuestro nuevo hotel hacia el McDonalds, se nos paró un tuc tuc al lado en un semáforo, el conductor del cual según Meri, tenía los ojos muy bonitos. Meri le soltó la única frase que sabe decir en hindi y el indio se quedó prendado de ella al instante. Nos siguió con su tuc tuc hasta que paramos. Al encontrarnos con las holandesas necesitábamos otro tuc tuc para ir al show y este último indio persecutor se ofreció a llevarnos. Pasamos el mejor trayecto en tuc tuc desde que estamos en la India. Un reproductor de CD camuflado bajo las cortinillas y unos buenos bafles sonaban a toda ostia con Shakira y su Waka Waka.
Llegamos a nuestro destino y nos quedamos un poco perplejos. Un barrio de mala muerte, mierda por un tubo, moscas por 3 tubos y ni rastro del chiquillo de las marionetas. Casualidades de la vida, resulta que el conductor del tuc tuc, que se llama Goram, conoce al chavalín, lo llama y en 5 min está allí. El conductor y el chiquillo nos conducen hacia algún lugar entre las chabolas y van apareciendo niños y más chicos y más niños y más moscas a nuestro paso. Nos metemos dentro de una de las chabolas, las 2 holandesas, Meri, yo y como 8 indios más. Allí nos ofrecieron un “espectáculo” con sus marionetas hechas a mano y sus instrumentos. Nos invitan a probar con las marionetas y a bailar y de repente aparecen los valencianos!! Parecía increíble que hubieran llegado a tal recóndito lugar pero allí estábamos todos!
Salimos de las chabolas chorreando sudores y espantado moscas y a Goram le caímos en gracia y ya no quería soltarnos en todo el día, quería hacer negocio con nosotros y quería enseñarnos la ciudad. Le dejamos que nos enseñara un par de cosas y después nos dejó en el cine donde queríamos comprar entradas para ver un peliculón de Bollywood esa misma noche.
Raj Mandil, el cine más grande de Asia!! Capacidad para 1100 personas en 3 salas diferentes, pero solo una película. El precio de la entrada: 150 rupias el más caro, 80 el estándar y 50 rupias la sala con 700 personas.
Nos fuimos a relajar al hotel y cuando se hizo la hora de ir al cine, allí que fuimos con las holandesas. El mundo es un pañuelo ya tu sabes… y en la entrada del cine nos encontramos con los colegas de Meri de Vilafranca. La película duraba 3 horas, con media hora de intermedio. Idioma Hindi, sin subtítulos de ningún tipo. No llegamos al intermedio, en cuanto vimos el primer baile-musical bolywoodeño decidimos que ya teníamos suficiente.
Salimos de allí para ir a la terraza del hotel, tomar unas cervecitas y charlar con las holandesas hasta que a la 1 de la madrugada nos fuimos a dormir.
Dia 12: 10/08 Jaipur
Hoy necesitábamos un paréntesis de India y nos hemos pasado todo el santo día en el hotel. Dornmir, comer, chatear, dormir, comer, chatear, suma y sigue...
Alex ha salido un momentito a por papel de fax y 4 tonterías más y también nos hemos pasado por la estación de tren para coger los billetes de tren que nos hacen falta para el sur, pero hemos vuelto al hotel con las manos vacías! No hay sitio en ningún tren!
Nos vamos a ver una peli. Hasta mañana!!
Día 13: 11/08 Agra
Nos hemos levantado sobre las 8am. Una duchita, el desayuno, 10min de vicio en Internet y carretera y manta con Mr. Romero hacia Agra. No antes sin experimentar nuestra primera timada a un indio. En la recepción del hotel se equivocaron y nos cobraron 400 INR de menos así que salimos corriendo de allí. Un trayecto de 5h nos separaban de Agra. Una vez llegamos, el señor Romero nos pidió su propina: 3% de lo que nos costó el viaje jajajaja!!!! tendrá morro. Le dimos mucho menos que eso y bajo el monzón nos dispusimos a buscar hostel. Después de 3 días en un hotel de lujo (7€ por cabeza), volvimos a la cruda realidad, nos fuimos a uno de 1,5€ por cabeza jajaja!! Ya os lo podéis imaginar, no sé qué estaba más negro si las sábanas o la taza del wáter, pero bueno, a sobrevivir. Lo mejor del hostel era la terraza, con privilegiadas vistas al Taj Mahal. Nos fuimos a comprar las entradas para ver susodicho monumento, 750 rupias, hay que joderse con los precios, 13€, vamos ni la Pedrera en domingo. Después de comprar las entradas nos paramos a charlar con el conductor de un tuc tuc para que nos llevara a la estación de tren, a ver si podíamos adelantar un día el billete hacia Varanasi, pues ya no había nada que hacer en Agra. No hubo suerte. De vuelta nos quedamos en un buen restaurante donde conocimos a unos madrileños jovencitos de viaje organizado con los que pasamos la tarde. Encontramos un Costa Café donde nos deleitamos un poco y a la camita a dormir.
Día 14: 12/08 Agra
Nos levantamos muy pronto (5:30am) para ver el amanecer en el Taj Mahal sin turistas. Pero cuando llegamos nos percatamos de que no habíamos sido los únicos que habían pensado eso. Una masa de gente entrando y una buena sesión de fotos típicas al monumento que, todo sea dicho, es precioso, por fuera porque por dentro una mierda. Y además ni sunrise ni nada porque estaba super nublado. Después de esto llamamos al colega del tuc tuc del día anterior y nos hizo un tour: el fuerte de Agra, el baby Taj y otro templo horrible.
Un día un poco chof, estamos cansados y decidimos ir a comprar regalitos. Entramos en una tienda de ropas y telas y hacemos nuestro shopping con mucho regateo. Comer al hostal y a descansar. La verdad es que nuestro tren sale mañana por la noche y no hemos podido cambiarlo, así que mañana nos espera un día inútil en un hostal cochambroso. Ya podemos buscarnos una buena diversión.
Día 15: 13/08 Agra
Dormimos hasta que nos hartamos y nos vamos a desayunar a una cafetería bastante occidental: Caffe Latte y brownie. Llamamos al amigo tuc tuc para que nos lleve a una agencia de viajes a ver si por fin ligamos la 2ª parte del viaje. Sigue sin haber trenes así que nos vamos a un cyber a mirar vuelos. Salimos de allí con todo planeado y reservado. Vamos a coger más aviones en 2 semanas en la India que en 1 año en Barcelona: Varanasi-Mumbai, Mumbai-Goa, Goa-Kerala, Kerala-Delhi y de Delhi a casa. Vamos a comer cerca del cyber en un restaurante bastante turístico. A Alex parece que le empieza a afectar lo de la comida India. Después de 15 días aquí ya le tocaba!! Después de comer nos volvemos (sin ganas) al hotel, donde nos encontramos a un par de australianas muy majas. Alex se va, oficialmente, de baretas. Nos pasamos la tarde charlando con ellas en la terraza de nuestro hostel, cenamos algo con ellas y después nos despedimos para irnos a la estación de Agra Cant. De camino a la estación con nuestro amigo del tuc tuc, este se queda sin gasolina. Abate su asiento y saca una botella de plástico que debe estar a 40 grados al lado del motor, llena de gasolina… para haber saltado por los aires vamos… Llegamos a la estación de Agra. Menudo panorama. Los andenes llenos de gente tirada por los suelos, unos mejor preparados que otros, perros, ratas, guiris, etc… Y Alex solo tiene ojos para buscar un WC (ya no pedimos decente…). Encontramos una sala de espera para los que tienen billete en 1ª, 2ª o 3ª clase, con asientos, aire acondicionado y WC. A las 23:30, muy puntual, llega el tren que nos llevará a Varanasi en 3ª clase con AC. Nos toca un compartimento de 8 literas, 6 indios, Alex y yo. No podíamos haber escogido peor día para pasar 13 horas en un tren. (Alex cada 10min al WC y yo con los pintores en casa… Alex: la verdad es que no le deseo ni a mi peor enemigo la noche que pase en el tren. Yo no sabía si meaba o cagaba todo era lo mismo. El WC del tren no ayudaba demasiado, un agujero mugriento con olor a pis y caca cerrado poco ventilado, eso si tenia un ventilador que no dejaba que los olores calientes subieran y abajo quedara más aire puro, sino que lo esparcía y movía homogéneamente de una manare que casi parecía estudiada. Eso provocó un efecto terrorífico en mi. Empecé a vomitar. Así que ahí estoy 13h de tren, en cuclillas para acertar en el agujero, agarrándome los pantalones para que no se mojaran de orín y con los traqueteos del tren que no ayudan cagandome como los mirlos y potando). Dentro de lo malo, conseguimos dormir bastante bien jajajaja!
Día 16: 14/08 Varanasi (aka Guarranasi)
Día 17: 15/08 Varanasi
Día 18: 16/08/10 Mumbai
A las 9am estamos en recepción, donde nos espera Monish. Pagamos el palazo del hotel y nos vamos hacia el aeropuerto en tuc tuc. Allí le pagamos más de lo que debemos al mono y nos metemos en el aeropuerto. Tenemos que admitir que el norte estaba a punto de agotar nuestra paciencia, no creo que hubiéramos aguantado una semana más. Fuerte, mierda, vaca, timo, cláxones. Fuerte, mierda, vaca, timo, cláxones. Fuerte, mierda, vaca, timo, cláxones. Y vuelta a empezar. Pero en Mumbai todo va cambiar jajaja!
En el aeropuerto vemos caras conocidas. Todos hacemos la misma ruta más o menos y nos vamos encontrando por el camino. El aeropuerto doméstico era una mierda pero el vuelo ha estado fabuloso. De Varanasi a Delhi nos han dado de comer y hemos visto Vicky Cristina Barcelona en las pantallas individuales. Parada técnica en Delhi donde hemos cambiado los compañeros de viaje y repetición de peli y comida jajaja!! Llegamos bien a Mumbai, las mochilas también. Nos metemos en el primer taxi que encontramos (que sabemos, por supuesto, que nos va a timar) pero solo tenemos ganas de llegar al hotel y ver un cambio en esta ciudad.
Día 19: 17/08 Mumbai
Hoy nos ha costado un poco levantarnos. Hemos dormido pocas horas, teníamos resaca y oyendo como caía el monzón en la calle no animaba mucho a salir de la cama. Pero solo teníamos hoy para ver Mumbai así que no teníamos elección. Nos hemos duchado y hemos tenido la suerte de que ha parado de llover en cuanto hemos salido del hotel.
Hemos seguido una ruta a pie de la Lonely en la que hemos visto la Puerta de India, un museo del rey de Gales y otros edificios que recordaban a la arquitectura británica. Se ha puesto a llover de nuevo y nos hemos metido en un restaurante a comer. Esta vez parece que no quería parar de caer agua y hemos decidido volver al hotel a echarnos una siesta. La verdad nuestros estómagos están locos, cuando nos cagábamos queríamos no cagarnos y después del fortasec que no cagábamos queríamos cagarnos. Así nos tienes un dia no controlamos el esfínter y el otro a hartarnos a picante porque llevamos 48 horas sin sacar nada. Y entre tira y afloja el culo como una rosa.
He visitado
He vivido
Quiero Visitar 















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